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Alerta en la ciencia: el fraude académico distorsiona publicaciones y rankings

RAC Académicos
Publicado por RAC el 10 de enero de 2026

El sistema de publicaciones científicas afronta una auténtica “epidemia” de fraude, alimentada por la obsesión por las métricas y los rankings. Así lo han advertido los expertos reunidos en la Real Academia de Ciencias de España, donde se ha puesto sobre la mesa cómo estas prácticas están erosionando la credibilidad de la investigación. El caso de las Matemáticas se ha convertido en el ejemplo más visible de cómo los sistemas de citación pueden ser manipulados hasta distorsionar indicadores y clasificaciones internacionales.

“El fraude académico ha dejado de ser anecdótico: hoy se venden artículos, autorías y citas a la carta”, alertó Domingo Docampo, de la Universidad de Oviedo. Estas prácticas generan una literatura falsa o irrelevante que llega incluso a revistas y bases de datos de prestigio. Desde autocitas infladas hasta trabajos fragmentados artificialmente en varios papers, el resultado es un panorama cada vez más opaco, en el que universidades y medios celebran ascensos en los rankings sin saber cuánta de esa producción es realmente fiable.

Métricas que corrompen la investigación

El origen del problema, explicó Eduardo Liz Marzán, de la Agencia Estatal de Investigación, está en el uso de indicadores bibliométricos como criterio central para promociones, contratos y financiación de proyectos. En disciplinas como Matemáticas, con menos publicaciones y coautorías, bastan unas pocas redes coordinadas para inflar índices y alterar posiciones en los rankings. Esta vulnerabilidad quedó en evidencia con la retirada temporal de la disciplina de la lista de highly cited researchers en 2023.

Propuestas para recuperar la confianza

Luis Vega, del Basque Center for Applied Mathematics, y el resto de ponentes coincidieron en la necesidad de un cambio profundo: evaluar a los científicos por la calidad de su trabajo y no por el volumen de publicaciones; reducir el peso de las métricas en las decisiones institucionales; y formar a los investigadores para identificar revistas y congresos depredadores. También reclamaron una cultura científica que premie la integridad por encima de la cantidad, con reglas claras, sanciones efectivas y un liderazgo institucional comprometido.

“La buena noticia es el desprestigio tan rápido que estas malas prácticas están alcanzando”, señaló Ángela Nieto, del Centro de Neurociencias de Alicante, para subrayar que la comunidad científica comienza a reaccionar.

“Combatir el fraude no es un lujo moral, sino una condición de supervivencia de la ciencia”, concluyeron los expertos, que llaman a transformar la forma en que se evalúa y se valora la investigación para preservar su credibilidad y su futuro.

 

Vídeo de la sesión