El economista Andreu Mas-Colell (Barcelona, 1944) ha participado este miércoles en la RAC en el debate anual sobre el estado de la ciencia en España y ha insistido en que lo importante es producir conocimiento: “Europa debe desarrollar conocimiento propio. El beneficio viene de producir este conocimiento que nos permite posicionarnos bien en la economía europea.”
Mas-Colell fue consejero de economía de la Generalitat de Cataluña entre 2010-2016 y durante su mandato puso los mimbres sobre los que se ha cimentado el exitoso modelo catalán de ciencia. Nadie como él, sabe alimentar la ciencia y darle alas.
En el debate, en el que participaron también José Manuel Fernández de Labastida, director de la Agencia Estatal de Investigación y Raquel Yotti, Comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia, Mas-Colell con una dilatada experiencia en gestión científica insistió en que “En política no piensan que tienes algo que decir hasta que lo has repetido 20 veces”.
El debate puso de manifiesto la necesidad de fortalecer el sistema español de ciencia y sanidad mediante incentivos que vayan más allá de la retribución salarial. Aunque la compatibilidad entre empleo público y privado no se considera el principal riesgo, sí lo es la dificultad del sector público para competir con salarios internacionales, lo que favorece la fuga de talento. Los ponentes coincidieron en que la investigación debe ser un incentivo central dentro de la carrera profesional.
Otro eje destacado fue la brecha en I+D privada, donde España continúa muy por debajo de la media europea. La falta de un mercado de capitales europeo realmente integrado dificulta que las startups escalen y atraigan inversión, lo que provoca que muchas se trasladen a Estados Unidos.
También se señaló el creciente desequilibrio entre universidades y centros de excelencia, con un desplazamiento de la investigación de vanguardia hacia institutos especializados. Los expertos insistieron en la necesidad de reforzar la capacidad investigadora de la universidad pública, simplificar la burocracia y exigir criterios de excelencia tanto en centros públicos como privados.
La gestión administrativa y la burocracia excesiva fueron identificadas como uno de los principales frenos para los investigadores. Muchas cargas no responden a exigencias legales, sino a prácticas internas y tradición administrativa, lo que genera desmotivación y dificulta el trabajo científico. Se reclamaron procedimientos más ágiles y una gobernanza más eficaz.
Finalmente, los participantes subrayaron que España solo podrá competir internacionalmente si combina el fortalecimiento estructural del sistema con una apuesta decidida por atraer y retener talento excepcional. Recordaron ejemplos internacionales —desde China hasta Suiza— donde la inversión estratégica en investigadores de alto nivel ha transformado el impacto científico de sus instituciones.
El acto contó con la presencia de varios académicos además de María de los Ángeles Martín Cabrejas, Vicerrectora de Política Científica de la UAM y José María Martell, Vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC.
