"El primer día que llegué al laboratorio de Omar Yaghi en Berkley me dio las llaves de su despacho para que lo utilizara libremente y él se fue al despacho de los estudiantes. Es una persona increíble", cuenta el químico Daniel Maspoch, investigador del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2) y académico de la RAC desde 2022.
"Me alegré mucho cuando supe que había ganado el Nobel".
Maspoch había visto a Yaghi en conferencias, pero fue en 2019, cuando lo invitó a Barcelona a ofrecer una charla, que lo pudo conocer mejor.
El vínculo se consolidó en 2024, cuando Maspoch pasó una temporada su laboratorio en Estados Unidos.
"Pude compartir unos tres meses con él y con su grupo. Fue una experiencia inolvidable. Es una persona muy transparente, ayuda a todo el mundo, es un gran mentor, un gran inspirador, especialmente para los científicos jóvenes".
"Cuando hablas con él, te das cuenta de que realmente te hace pensar mucho más allá de la ciencia que haces, va un paso más adelante. El grado de reflexión que tiene te lleva a momentos en los que sientes que vale la pena dedicarse a la ciencia. Verlo en acción es precioso".
El químico continúa:
“En general estoy muy contento de
que el Premio Nobel de Química haya sido otorgado a los profesores Susumu
Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por el desarrollo de las estructuras
metal-orgánicas (MOFs). La posibilidad de unir moléculas orgánicas e iones
metálicos para formar MOFs permite transferir muchas de las propiedades de
estas especies al estado sólido, y, al mismo tiempo, emergen propiedades
nuevas, como la porosidad. Este concepto ha hecho posible la fabricación de
estructuras metal-orgánicas cristalinas que combinan una enorme tunabilidad
química y estructural con altas porosidades, lo que les confiere un potencial
sin precedentes para abordar algunos de los grandes retos de nuestra sociedad.
Sus aplicaciones abarcan desde la captura de CO₂, la liberación controlada de
fármacos y la catálisis, hasta la captación de agua atmosférica en regiones
áridas, entre muchas otras.
Este reconocimiento pone en valor años de investigación visionaria y consolida
a los MOFs como uno de los materiales más versátiles y prometedores de la
química moderna, que sin duda seguirán dando mucho que hablar en el futuro.
Me gustaría destacar y felicitar a los numerosos grupos de investigación en
España que están llevando a cabo trabajos espectaculares en el campo de los
MOFs, contribuyendo activamente a que estos materiales se acerquen cada vez más
a aplicaciones reales.”